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¿Los gorilas se reconocen en el espejo?

Gorila

¿Los gorilas se reconocen en el espejo?

Tras el emocionante descubrimiento de Gallup en 1970 de que los chimpancés se reconocían en el espejo, se decidió a probar con otro tipo de simio, los gorilas.

En 1981, en Estados Unidos, se eligió a un pequeño grupo de gorilas que vivían en cautividad, para probar si éstos se reconocían en el espejo. Al contrario que los chimpancés, al principio no hubo ningún tipo de respuesta, los gorilas ni siquiera miraban al espejo.

Estos resultados descorazonaban mucho, porque no coincidían con lo que se sabía de las relaciones sociales de los simios. Sin embargo, la respuesta de los gorilas podía tener su lógica.

Para los gorilas mirar dos veces es desafiante, los gorilas miraban de reojo al espejo y lo único que veían era otro gorila mirándolos, por lo que en ese segundo que duraba ese intercambio de miradas, no les daba tiempo a averiguar que el mono que los miraba eran ellos mismos. Después de esto, se pensó que posiblemente, los gorilas eran la única especie de grandes simios que no se reconocían en un espejo.

Tamarino de cabeza de algodón

Después de las pruebas con chimpancés, se probo con monos de todas partes del mundo, y los resultados mostraban la incapacidad de muchas especies para reconocerse en el espejo. Los únicos monos que mostraron signos de reconocerse en el espejo fueron los tamarinos de cabeza de algodón, a los que se les pintó el pelo de la cabeza de colores fluorescentes, y éstos se tocaban estupefactos el pelo.

Probando con gorilas con estrechas relaciones con los humanos

Con el tiempo se decidió probar con otros dos gorilas, estos gorilas vivían en lugares distintos y habías tenido estrechas relaciones con los humanos durante muchos años.

La primera gorila fue la famosa Koko, que había aprendido el lenguaje de los signos. Al ponerla en frente de un espejo y preguntarla que a quien veía en él, ella señalaba su nombre.

Le hicieron la prueba de la pintura para asegurarse de que se reconocía de verdad. Koko al verse en el espejo se tocaba las manchas en su propia cara y no en la imagen del espejo, esto dejaba claro que sabía que era ella la de la imagen del espejo, y que era capaz de reconocerse a sí misma.

El segundo gorila, que también tenía una estrecha relación con los humanos, actuó exactamente igual que Koko, dando un resultado positivo a la pregunta de si los gorilas se reconocían como individuos, y si eran conscientes de su propia existencia.

La estructura social de los gorilas se llama harén, porque esta compuesta por un macho alfa, un espalda plateada, y varias hembras con sus crías. El macho vigila constantemente los intentos de robo de alguna de las hembras por parte de otros gorilas, y protege a su familia de los cazadores furtivos.

Conclusión

Los primeros gorilas no mostraban respuesta ninguna al espejo porque para ellos, mirarse fijamente es un signo amenazador, por lo que ni siquiera miraban al espejo al darse cuenta de que ahí había otro gorila mirándolos. Sin embargo, los gorilas con estrechas relaciones con los humanos sí respondieron como se esperaba, dado que ellos estaban acostumbrados a las miradas no amenazadoras, por lo que esta prueba sólo se podía hacer con gorilas que estuvieran acostumbrados al trato con los humanos.

Pero quedó demostrado que los gorilas si tienen capacidad cognitiva suficiente para reconocerse a sí mismos en un espejo, lo que conlleva que son conscientes de su existencia individual en el mundo, y por consiguiente que son conscientes de que sus acciones tienen consecuencias en el medio en el que viven.

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